CIRUGÍA MAXILOFACIAL / Anomalías dentofaciales

¿QUÉ ES?
Las anomalías dentofaciales son un grupo de alteraciones que se presentan en tamaño, forma o posición de los elementos que forman la cara, bien sean los huesos, los dientes o ambos. Estas, pueden ser tanto congénitas como consecuencia de traumatismos y/o tumores. Pueden ser de diferente tipo dependiendo de la zona que se presenta la anomalía ya sea en el maxilar superior, la mandíbula, el mentón o una combinación de las mismas.
En estos pacientes se puede presentar los mal llamados: “belfos” o paciente con una anomalía dentofacial clase III que se caracteriza por una mandíbula hacia adelante con respecto al maxilar, o la forma inversa donde el maxilar se encuentra atrás con respecto a la mandíbula o la combinación de ambas dando una forma facial característica. La anomalía dentofacial Clase II se trata de un paciente que presenta el maxilar superior muy adelante con respecto a la mandíbula (como el caso anterior), y una mandíbula y mentón para atrás con respecto a la base craneal (“cara de pájaros”).
Así mismo están acompañadas de una maloclusión dental que se llama de la misma manera que la anomalía y debe tener una corrección en su mayoría de las veces quirúrgica.
SÍNTOMAS
Las características clínicas y síntomas dependen de la Anomalía Dentofacial que presente el paciente. En un paciente con una anomalía dentofacial clase II observamos que los pómulos y el maxilar superior se ven más proyectados, hay una mayor exposición de encía al momento de la sonrisa y los dientes del maxilar superior tienen apariencia más grande y hacia afuera y en algunos casos cubren por completo los dientes inferiores; así mismo la mandíbula se ve para atrás, el mentón se ve pequeño y estar asociado al ronquido y problemas con el sueño. Se suele ver adicionalmente el cuello corto y poco definido por la pobre proyección que tiene la mandíbula.
Este tipo de anomalía es más frecuente en mujeres de raza blanca y en muchos casos no se presentan problemas para la masticación y la fonación por lo cual la anomalía se hace imperceptible hasta que es diagnosticada por el otorrinolaringólogo.
En los pacientes con Anomalía Dentofacial de Clase III la mandíbula se ve grande y hacia adelante, se ve un espacio marcado entre los dientes del maxilar superior y el inferior, el paciente puede presentar problemas para la pronunciación de algunos fonemas, depresión en la proyección de los pómulos y problemas en la respiración y masticación, incluso incapacitando para el consumo de alimentos.
Algunos de los síntomas para detectar las deformidades son: dificultad para masticar, morder o tragar, dificultad para hablar o pronunciar algunas palabras, dolor y/o Sonidos en la Articulación Temporomandibular, dificultad respiratoria, dolor de oído, ronquido y/o desórdenes del sueño, asimetría facial que altera la estética
DIAGNÓSTICOS
El diagnóstico de las anomalías dentofaciales requieren del diligenciamiento de una exhaustiva historia clínica donde se realice análisis clínico, radiográfico y fotográfico del paciente. Se requiere la toma de impresiones dentales del maxilar superior e inferior (que son modelos de los dientes tomados con una plastilina) y un estudio de la oclusión estático y dinámico en un articulador (que es un aparato que simula la posición de los maxilares con respecto a la base del cráneo y la función oclusal). Se requiere de un análisis para determinar la posición del maxilar con respecto a la base del cráneo y el tamaño de los mismos, estudio que se llama cefalometría y es realizado en conjunto con odontólogos, ortodoncistas o cirujanos maxilofaciales.
Las radiografías que comúnmente se utilizan para el diagnóstico de estas anomalías son: una radiografía panorámica que permite analizar ambos maxilares las articulaciones temporomandibulares y los dientes de ambos maxilares. Una radiografía cefálica lateral que permite la evaluación de los maxilares viéndolos de lado para analizar la ubicación y tamaño con respecto a la base del cráneo, y también nos brinda información sobre la vía aérea, y por último una radiografía de cráneo que brinda información sobre las posibles inclinaciones de los huesos de la cara. En algunos casos más severos se requiere de un TAC de cara con reconstrucción tridimensional que permite analizar más detalladamente el tamaño de los maxilares y hacer una planeación más cercana a la realidad de la cirugía.
TRATAMIENTO
El tratamiento de las anomalías dentofaciales en sus casos más severos siempre es quirúrgico y se corrige con la realización de una cirugía llamada: cirugía ortognática. Para poder realizar este tipo de cirugía es necesario que el paciente se realice un tratamiento de ortodoncia en dos fases: una primera fase llamada ortodoncia prequirúrgica donde se prepara al paciente para la cirugía; es decir, se llevan los dientes con fuerzas ejercidas por aparatos de ortodoncia a la posición ideal dentro del hueso maxilar o mandibular y se dejan alineados para poder realizar la cirugía.
En esta fase ortodóntica inicial es posible que el paciente se sienta incómodo porque nota mucho más su problema pues esta alineación correcta de los dientes incrementa la maloclusión, pero el paciente debe entender que es algo temporal y que con la cirugía esto se solucionara. Posteriormente se debe realizar una cirugía ortognática que consiste en realizar unos cortes en los maxilares para llevarlos a una posición ideal con respecto a la base del cráneo que de una apariencia estética mejor y sobre todo mejore la función oclusal y corrija el problema de base. Después de realizada la cirugía el paciente debe continuar con el tratamiento de ortodoncia en su segunda fase: la ortodoncia posquirúrgica, donde se terminan de realizar ajustes en la posición de los dientes para lograr el resultado final esperado: adecuada oclusión.
RECOMENDACIONES
- El paciente debe recibir una valoración integral dada por: otorrinolaringólogo, cirujano oral y maxilofacial, ortodoncista y odontólogo dado que las anomalías dentofaciales deben ser acompañadas por un grupo multidisciplinario
- Realizarse el tratamiento de ortodoncia con el mismo ortodoncista siempre, que el caso sea llevado preferiblemente por una sola persona que conoce y tenga el seguimiento completo y oportuno y evitar los tratamientos ofertados por clínicas donde no tenga asignación exclusiva de especialista.
- Tener en claro que este tipo de cirugía requiere de paciencia y espera pues los resultados estéticos y funcionales son los mejores siempre y cuando se respeten los periodos de los movimientos dentales dados por la ortodoncia y la cicatrización de las heridas en la cirugía.
- Seguir al pie de la letra las recomendaciones de su otorrinolaringólogo y cirujano maxilofacial tratante, tomar la medicación formulada, acudir a los controles posquirúrgicos, seguir recomendación de dieta.
- Consulte siempre un Otorrinolaringólogo certificado por la ACORL.
BIBLIOGRAFÍA
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