CIRUGÍA PLÁSTICA FACIAL / Toxina botulínica

¿QUÉ ES?
Como su nombre lo indica es una toxina que se obtiene de una bacteria llamada Clostrudium botulinum, fue inicialmente utilizada en oftalmología, para el tratamiento del estrabismo y con los años su uso se ha generalizado en el manejo de varias patologías, como los espasmos faciales, laríngeos, sudoración o salivación excesiva, entre otros. Su acción se basa en la parálisis temporal del músculo que está siendo tratado. Existen diferentes tipos de toxina nombrados desde a letra A hasta la G, la que se utiliza para efectos cosméticos es la tipo A y su efecto tiene una duración promedio de 6 meses, es posible ver los resultados 24 a 72 horas después de la aplicación.
El uso más popular es en mejorar las arrugas ocasionadas por el envejecimiento o líneas de expresión, paralizando los músculos que las ocasionan, de esta manera se logra una piel con aspecto más liso y joven. Es ideal en el manejo de las arrugas de la frente, el entrecejo y las famosas patas de gallina que se forman al lado de los ojos, menos frecuentemente en el labio superior, mentón y cuello.
Es el complemento perfecto de otros tratamientos estéticos como cirugías de rejuvenecimiento o rellenos faciales.
RECOMENDACIONES
- Recuerde que es un tratamiento temporal que tiene un efecto que varía entre 3 a 6 meses y requiere ser aplicado nuevamente.
- No se haga falsas expectativas y siempre comunique todas sus dudas al profesional que lo está atendiendo.
- Siga al pie de la letra las recomendaciones en relación a los cuidados posteriores al procedimiento y asista a los controles programados.
- Consulte siempre a un Otorrinolaringólogo certificado por la ACORL.
BIBLIOGRAFÍA
Dayan SH. Complications from toxins and fillers in the dermatology clinic: recognition, prevention, and treatment, Facial Plast Surg Clin North Am. 2013 Nov Flynn TC, Advances in the use of botulinum neurotoxins in facial esthetics, J Cosmet Dermatol. 2012 Mar