LARINGE Y VOZ / Disfagia

¿QUÉ ES?
El término disfagia hace referencia a dificultades para deglutir o tragar los alimentos, generalmente se relaciona con la presencia de atoramientos, tos o aspiraciones de alimento a la vía aérea que ocurren durante la fase en la cual el alimento pasa de la boca al esófago e involucra mecanismos de control y coordinación entre respiración y deglución, esta es conocida como disfagia esofágica, si ocurre en la fase inmediatamente anterior se llama disfagia orofaríngea.
Generalmente se debe a alteraciones neurológicas, es común que se presente en pacientes con secuelas neurológicas, posteriores a hemorragias o isquemias cerebrales, parálisis cerebral puede acompañar enfermedades como el Parkinson, también puede ser ocasionada por causas mecánicas como masas que comprimen la laringe y por último no olvidar que el reflujo gastroesofágico puede ser causa también de disfagia.
SÍNTOMAS
El paciente puede presentar sensación de dificultad para pasar los alimentos, que puede avanzar en severidad a medida que evoluciona la patología o el trastorno de base que lo ocasiona, inicialmente presentarse únicamente para sólidos y evolucionar a presentarse también con los líquidos; según la fase de la deglución que esté afectada se presentarán los síntomas, en los casos de disfagias altas se puede presentar regurgitación de los alimentos por la boca o la nariz, vómitos, tos y aspiración de alimentos que se pueden manifestar como accesos de tos o simplemente ser asintomáticos y manifestarse posteriormente como episodios de neumonía por aspiración, así como interfiere con la alimentación normal de la persona que la sufre, se pueden presentar pérdidas de peso significativas.
En casos severos de disfagia se pueden presentar como salivación persistente o babeo no por aumento en su producción, sino porque el paciente no es capaz de deglutir su propia saliva.
DIAGNÓSTICOS
Con la historia y evaluación de los síntomas su médico se puede hacer alguna idea de la causa y severidad del trastorno, es importante tener en cuenta las patologías simultáneas que generalmente aquejan a personas con disfagia, el uso de medicamentos que puedan generar alteraciones a nivel esofágico o si tiene antecedente de reflujo o gastritis.
Existen varias formas de diagnóstico de la disfagia y de evaluar su severidad, desde el punto de vista otorrinolaringológico, es importante tener apoyo de un profesional en fonoaudiología durante el estudio y el manejo del trastorno.
El Otorrinolaringólogo puede realizar una Nasofibrolaringoscopia en su consultorio con el fin de evaluar la función laríngea de la deglución, por medio de una fibra óptica que se introduce por la nariz del paciente es posible evaluar primero la anatomía del paciente y si tiene o la presencia de reflejos de protección de la vía aérea superior, luego se puede valorar la capacidad del paciente para deglutir y si tiene riesgo de presentar aspiraciones de alimento, durante el procedimiento se introducen en la boca del paciente alimentos con varias consistencias que pueden ir marcados con azul de metileno para hacer más fácil su visualización, iniciando con líquido fino, líquido espeso, pastoso y sólido, se valora todo el mecanismo de deglución a este nivel, cuantos intentos realiza para movilizar los alimentos y si hubo o no aspiración de alimentos por la laringe hacia la via respiratoria inferior.
Según los hallazgos a este nivel es posible determinar si se requieren más estudios para el diagnóstico de disfagia, si no se observa aspiración evidente se puede realizar esofagograma con bario o una video deglución, que consiste en la administración de medio de contraste con diferentes consistencias y por medio de rayos X observar como este medio es digerido, tiene la ventaja de poder observar todas las fases de la deglución, se puede realizar en niños pequeños inclusive lactantes.
En algunos casos y de la mano del gastroenterólogo será necesario realizar paraclínicos como esofagograma y ph metría.
Además ante la sospecha de neumonías a de causa aspirativa, será necesario realizar radiografía de tórax para confirmar el diagnóstico.
TRATAMIENTO
Idealmente el manejo debería dirigirse hacia el trastorno de base del paciente, sin embargo es en ocasiones difícil cuando se trata de enfermedades neurológicas degenerativas, en estos casos, se puede dirigir el tratamiento hacia medidas en busca de recuperar o mejorar esta función, el pilar más importante es la terapia de deglución que deberá ser acompañada por un profesional en fonoaudiología y según la gravedad de la disfonía es preciso realizar varias sesiones por tiempos prolongados, y como en todas las terapias es de vital importancia que la familia o los cuidadores del paciente colaboren en su rehabilitación realizando ejercicios en casa.
Según el tipo y la severidad de la disfagia será necesario hacer algunos cambios en la dieta del paciente, incluyendo alimentos más pastosos o blandos que representen un menor riesgo de aspiración, en los casos de disfagias muy severas el paciente podrá ser llevado a gastrostomía, una cirugía que se realiza con el fin de pasar una sonda a través del abdomen directamente al estómago para que el paciente sea alimentado por esta vía.
El tema de la salivación excesiva o babeo, se puede manejar de varias formas empezando por la terapia de deglución que debe ser siempre reforzada en casa, se pueden utilizar gotas de atropina con el fin de disminuir la producción de saliva, sin embargo puede ocasionar molestias como boca seca, también es posible realizar aplicación de toxina botulínica en alguna de las glándulas salivares también con el fin de disminuir la producción de saliva de manera temporal, según la severidad del caso la última opción para el manejo de la sialorrea o salida excesiva de salida encontramos la remoción quirúrgica de las glándulas salivares que generalmente son la submandibulares, es un procedimiento que tiene riesgos y consecuencias irreversibles que deben explicadas por su cirujano antes de realizar el procedimiento que no es ampliamente realizado en nuestro país.
RECOMENDACIONES
- La disfagia debe llamar su atención si deja de ser un síntoma muy ocasional para convertirse en frecuente
Es importante si progresa en relación a la densidad de los alimentos que le ocasiona el trastorno
- Importante vigilar el peso del paciente
- Tratar de controlar las enfermedades simultáneas que presenta cada paciente.
- El manejo antirreflujo es importante en estos casos
- La terapia de deglución es el pilar fundamental del manejo de la disfagia.
- Consulte siempre a un otorrinolaringólogo certificado por la ACORL /
BIBLIOGRAFÍA
Charles W. Cummings: Otolaryngology: Head & Neck Surgery, 5th ed. Mosby Elsevier
Boeckxstaens G, Symptomatic reflux disease: the present, the past and the future, Gut. 2014 Jul
Marvin P. Fried, The Larynx. 3th edition. Plural publishing.